Reciclar el vidrio: Un caso de éxito

Reciclar el vidrio: Un caso de éxito

El vidrio es un material inorgánico que se obtiene principalmente a partir de arena de sílice (SiO2, en torno al 70%[1]), carbonato sódico (Ca2CO3, en torno al 15%),  caliza (CaCO3, en torno al 10%) y otros aditivos, mediante la fusión a unos 1.500 ºC.

Según diferentes fuentes, el vidrio se empezó a fabricar alrededor del año 3500 a.C. en Egipto, -otras fuentes indican su origen en el 2500 a.C. en Mesopotamia[2]- como elemento decorativo, y su uso ha ido evolucionado. Así, el vidrio se ha utilizado para fabricar vasijas, ventanas y hoy en día sobre todo envases, en especial para líquidos, ya que es un tipo de envase que no interfiere ni altera el sabor de su contenido.  Como mínimo llevamos fabricando vidrio hace 4.500 años. Seguir leyendo “Reciclar el vidrio: Un caso de éxito”

Reciclar es la solución

Reciclar es la solución

“Reciclar” proviene según su etimología de la palabra griega de kýklos que significa “órbita o círculo,” y por extensión, “repetición o recurrencia ordenada de fenómenos.” El término pasa al latín como cyclus-cycli, y se le agrega el prefijo “re-” (que significa repetición) y el sufijo verbal “–ar.” Por lo tanto, el significado original del verbo “reciclar” es “hacer circular alguna cosa o volver a ponerla en órbita” (el residuo se vuelve recurso). Seguir leyendo “Reciclar es la solución”