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Incineradora: Conclusión

Después de ver los inconvenientes y las ventajas que tiene en la actualidad la incineración de residuos me gustaría aportar un resumen final.  Como conclusión personal, entiendo que las plantas incineradoras son necesarias, cuando no recicle o se pueda separar la basura (de la fracción rechazo o contenedor gris). Es cierto que han evolucionado mucho y que son plantas mucho más seguras que las de tiempos anteriores, pero existen aún ciertos riesgos potenciales graves e incertidumbres que indican que no es aconsejable implantarlas de manera general. El modelo de la incineración no es la solución al tratamiento los residuos. Las incineradoras se deberían reservar para tratar aquellos residuos que ya no se pueden reciclar más o cuyos costes de separación son excesivamente elevados, y por precaución, situarlas en zonas sin población. Así pues, las incineradoras serían un último recurso, aunque mejor que los vertederos.

La incineración de residuos no es la solución al tratamiento de la basura

Las incineradoras están situadas en el penúltimo lugar de la jerarquía de la gestión de residuos. Primero hay que reducir; si no se puede reducir hay que reutilizar; y si tampoco se puede reutilizar, hay que reciclar; y si ya no se puede hacer nada más, entonces sí, enviar a incinerar los residuos. La última opción es el vertedero, pero antes está la incineración (como hacen otros países europeos más desarrollados). Es importante insistir que es la incineración es la penúltima de las opciones y no el modelo general de incineración masiva de residuos. No. Primero hay que internar recuperar al máximo los materiales de los residuos -en ecoparques– y si no se puede, recuperar su energía. Desde el punto de vista energético, es mejor reciclar que incinerar.

Desde el punto de vista energético, reciclar es mejor que que incinerar

Foto: Kyle Wang en Flickr

¿Quieres saber más?

El libro Stop basura. La verdad sobre reciclar, Alex Pascual, Mayo 2016

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