El gran despilfarro alimentario

El gran despilfarro alimentario

Dentro del paraguas de la prevención de los residuos –generar menos cantidad de basura– uno de los principales caballos de batalla actuales es el gran despilfarro alimentario que producimos. No somos conscientes, pero la FAO[1] ha establecido que a nivel mundial 1/3 de la comida que se produce para el consumo humano se despilfarra.

1/3 de la comida que se produce se despilfarra

No obstante, este despilfarro no se produce únicamente en la mesa y en las cocinas, sino que afecta a toda la cadena de producción, desde el campo, la industria, el transporte, hasta los comercios y hogares. En el ámbito de los residuos municipales, los hogares representan un despilfarro[2] del 58% del total, los comercios (fruterías, verdulerías, mercado, supermercados, etc.) un 26% y la restauración (Bares, restaurantes, hoteles, entre otros) un 16%.

A escala mundial, la producción de alimentos es 1,5 veces mayor que la demanda de alimentos, aunque el acceso a los alimentos es muy desigual.[3]

En Cataluña se genera cada año casi 1,2 millones de toneladas de materia orgánica asociable a restos de comida, en domicilios y comercios en general. Cada persona despilfarra el 6% de estos alimentos, que acaban en el cubo de la basura (selectiva o no) y este despilfarro supone un total de 262.000 toneladas anuales.[4] La media de este despilfarro es de 35 kg por habitante y año, o lo que es lo mismo: casi 100 gramos por habitante y día.

El impacto económico del despilfarro alimentario de los alimentos desechados en Cataluña se estima en unos 841M€.[5] Pero el despilfarro provoca también otro tipo de impactos, como son los sociales o éticos (una gran parte de las personas de este planeta pasan hambre) y los ambientales: se estima que a escala mundial el despilfarro alimentario ocasionó 3,3 Gt de CO2 eq, equivalente a más del doble del las emisiones del tránsito rodado (coches, camiones, motos etc.) en USA en el 2010.[6] La media mundial de emisiones por persona y año debido al despilfarro alimentario equivale a las emisiones producidas por un coche durante un trayecto de 2.300 km (Barcelona-Copenhague son 2.137 km). En otras palabras: si el despilfarro alimentario fuese un país, sería el tercer emisor de gases de efecto invernadero.[7]

Si el despilfarro alimentario fuese un país sería el tercer emisor de gases de efecto invernadero

El principal problema del despilfarro alimentario es que la gente no es consciente del acto[8] de tirar comida a la basura.

A nivel municipal existen múltiples iniciativas, como Bancos de Alimentos o Puntos Solidarios, donde se canalizan los excedentes alimentarios a familias que lo necesiten.

¿Quieres saber más?

 El libro Stop basura. La verdad sobre reciclar, Alex Pascual, Mayo 2016

Genial campaña de comunicación del despilfarro alimentario en Irlanda (no te la pierdas)

Buena explicación del despilfarro alimentario de Tristram Stuart en TED (ENG). És un crack en el tema.

► Canal Youtube sobre el despilfarro alimentario

i Campaña de comunicación para tomar conciencia del despilfarro alimentario (CAT)

http://somgentdeprofit.cat/

i Guía para evitar el el despilfarro alimentario. Ayuntamiento de Barcelona (CAT)

http://mediambient.bcn.cat/malbaratamentalimentari/guia-per-evitar-el-malbaratament-alimentari/

i Proyecto de Punt Solidari en El Prat del Llobregat (CAT) (ejemplo de Banco de los Alimentos)

http://www.elprat.cat/persones/serveis-socials/punt-solidari-servei-de-distribucio-gratuita-daliments

i Información web Unión Europea

https://ec.europa.eu/food/safety/food_waste/stop_en

[1]. Organización Mundial de las Naciones Unidas para la alimentación
[2]. Guía para evitar el despilfarro alimentario, Ayuntamiento de Barcelona.
[3]. Ibidem
[4]. Agencia catalana de Residuos
[5]. Área Metropolitana de Barcelona, www.amb.cat
[6]. Según FAO 2013 y “Malbaratament Alimentari,” Treball de recerca, AMB, 2014
[7]. http://www.residuosprofesional.com/desperdicio-alimentario-emisiones-gases/
[8]. “Malbaratament Alimentari,” Treball de recerca, AMB, 2014

 

Reciclar el vidrio: Un caso de éxito

Reciclar el vidrio: Un caso de éxito

El vidrio es un material inorgánico que se obtiene principalmente a partir de arena de sílice (SiO2, en torno al 70%[1]), carbonato sódico (Ca2CO3, en torno al 15%),  caliza (CaCO3, en torno al 10%) y otros aditivos, mediante la fusión a unos 1.500 ºC.

Según diferentes fuentes, el vidrio se empezó a fabricar alrededor del año 3500 a.C. en Egipto, -otras fuentes indican su origen en el 2500 a.C. en Mesopotamia[2]- como elemento decorativo, y su uso ha ido evolucionado. Así, el vidrio se ha utilizado para fabricar vasijas, ventanas y hoy en día sobre todo envases, en especial para líquidos, ya que es un tipo de envase que no interfiere ni altera el sabor de su contenido.  Como mínimo llevamos fabricando vidrio hace 4.500 años. Seguir leyendo “Reciclar el vidrio: Un caso de éxito”